Aunque te dé lo mismo

Soneto de amor

Siempre,
tu vanidad,
indiferente
a la rosa desnuda de mis años.

Siempre,
tu mala fe,
buscando daño
para mi buen amor condescendiente.

Yo tengo un corazón loco y valiente
que soporta conforme tus engaños
y que tiene de grande los reaños
para aguantar tu burla eternamente.

Pero puede llegar un mediodía
que se acabe esta amarga letanía
de llorar y callar tanto cinismo,
tanto cinismo.

Que se encuentre otra boca con la mía
y me pierda en un bosque de alegría,
aunque a ti corazón, corazón,
te dé lo mismo, te dé lo mismo.

Te dé lo mismo.

No hay autores para mostrar

No hay vídeos para mostrar